Las tendencias en diseño son como la ropa: van y vienen, y no todas te quedan bien. Pero estar al tanto sirve para tomar mejores decisiones. Acá va nuestro pulso del momento.
1. Tipografía como protagonista
Se terminó la época del logo tímido. Cada vez más marcas apuestan a tipografías con carácter, grandes y expresivas, que se convierten en el centro de la identidad. Menos íconos, más letras con personalidad.
2. El regreso de los degradés (bien hechos)
Los degradés volvieron, pero maduraron. Ya no son el arcoíris estridente de hace unos años: ahora son sutiles, orgánicos y le dan profundidad a marcas que necesitan sentirse vivas y digitales.
3. Ilustración hecha a mano
Contra tanta inteligencia artificial y tanto stock, la ilustración con trazo humano se volvió un valor. Lo imperfecto vende cercanía, y las marcas que quieren sonar auténticas lo están usando cada vez más.
Lo que ya fue: el minimalismo vacío
Ojo, el minimalismo no murió. Lo que ya cansó es el minimalismo sin alma: fondo blanco, sans-serif genérica y cero personalidad, todo igual a todo. Simple está bien; aburrido no. La clave nunca fue quitar por quitar, sino que cada elemento tenga una razón de ser.
¿Moraleja? Las tendencias son herramientas, no reglas. La mejor decisión sigue siendo la que le queda bien a tu marca.