caso · Gastronomía
Fermenta Cervecería
fermenta.beer
El desafío
Fermenta hacía una de las mejores cervezas artesanales de la zona, pero la vendía en botellas con etiquetas caseras impresas en la compu. Buen líquido, mala primera impresión. Querían entrar a bares y almacenes, y sabían que con esa imagen no los iba a mirar nadie.
El desafío era doble: crear una marca que se plantara en la góndola contra etiquetas de bodegas grandes, y hacerlo sin perder el espíritu under y artesanal que era parte de su encanto. Ni careta ni amateur: el punto justo.
La solución
Diseñamos una identidad con carácter: un isotipo que juega con la burbuja y la efervescencia, una paleta oscura con acentos flúor y un sistema de etiquetas por variedad que funciona como colección. Cada estilo de cerveza tiene su color y su personalidad, pero todas se reconocen como Fermenta.
Sumamos una serie de videos de detrás de escena del proceso de fermentado y piezas para el lanzamiento en redes. Hoy Fermenta está en más de veinte bares y su packaging es de esos que la gente se lleva a casa aunque la cerveza ya se haya terminado.
// el resultado
Una marca que ahora se reconoce
Un sistema visual con carácter, un feed coherente y un cliente que volvió por la segunda etapa.